"Los cuentos son una medicina. Tienen un poder extraordinario; no exigen que hagamos, seamos o pongamos en práctica algo: basta con que escuchemos. Los cuentos contienen los remedios para reparar o recuperar cualquier pulsión perdida". Clarissa Pinkola Estés.
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jueves, 24 de septiembre de 2020

La Jaula

 Loro #aves en 2020 | Dibujos de colores, Dibujos, Arte

 

Un comerciante poseía un loro lleno de cualidades. Un día decidió viajar a la India y preguntó a todos qué regalo querían que les trajese del viaje. Cuando hizo esta pregunta al loro, éste respondió: 

"En la India hay muchos loros. Ve a verlos por mí. Descríbeles mi situación, esta jaula. Diles: "Mi loro piensa en vosotros, lleno de nostalgia. Os saluda. ¿Es justo que él esté prisionero mientras que vosotros voláis en este jardín de rosas? Os pide que penséis en él cuando revoloteáis, alegres, entre las flores"." 

Al llegar a la India, el comerciante fue a un lugar en el que había loros. Pero, cuando les transmitía los saludos de su propio loro, uno de los pájaros cayó a tierra, sin vida. El comerciante quedó muy asombrado y se dijo: "Esto es muy extraño. He causado la muerte de un loro. No habría debido transmitir este mensaje." 

Después, cuando hubo terminado sus compras, volvió a su casa, con el corazón lleno de alegría. Distribuyó los regalos prometidos a sus servidores y a sus mujeres. 

El loro le pidió: "Cuéntame lo que has visto para que yo también me alegre." A estas palabras, el comerciante se puso a lamentarse y a expresar su pena. "Dime lo que ha pasado, insistió el ave. ¿Cuál es la causa de tu pesar?" El comerciante respondió: "Cuando transmití tus palabras a tus amigos, uno de ellos cayó al suelo, sin vida. Por eso estoy triste." En aquel instante, el loro del comerciante cayó inanimado, también él, en su jaula. El comerciante, lleno de tristeza, exclamó: "¡Oh, loro mío de suave lenguaje! ¡Oh, amigo mío! ¿Qué ha sucedido? Eras un ave tal que ni Salomón había conocido nunca una semejante. ¡He perdido mi tesoro!" 

 Tras un largo llanto, el comerciante abrió la jaula y lanzó al loro por la ventana. Inmediatamente, éste salió volando y fue a posarse en la rama de un árbol. El comerciante, aún más asombrado, le dijo: "¡Explícame lo que pasa!" El loro respondió: "Ese loro que viste en la India me ha explicado el medio de salir de la prisión. Con su ejemplo me ha dado un consejo. Ha querido decirme: "Estás prisionero porque hablas. Hazte, pues, el muerto" ¡Adiós, oh amo mío! Ahora me voy. También tú, un día, llegarás a tu patria." El comerciante le dijo: "¡Dios te salve! También tú me has guiado. Esta aventura me basta pues mi espíritu y mi alma han sacado partido de estos acontecimientos."

viernes, 24 de julio de 2020

En Bagdad soñando con El Cairo


Cuenta Rumi que un hombre de Bagdad gastó toda su herencia y se encontraba en la ruina. Rogó a Dios que le ayudase y tuvo un sueño en el que una voz le decía que había en la ciudad del Cairo un tesoro escondido. Se puso viaje y fue a El Cairo.
Pronto se quedó sin dinero y se puso a mendigar. Lo encontraron unos policías por la calle tomándolo como si fuera un ladrón y lo golpearon. El hombre logró al fin explicarles quién era y qué hacía en la ciudad. Uno de los policías le dijo:
– “¿Cómo fuiste tan necio que viniste a El Cairo por un sueño? Yo mismo he tenido un sueño en el que he visto que en la ciudad de Bagdad en tal calle y en tal casa hay un tesoro”.
El hombre quedó atónito al oír aquellas palabras. Aquella casa de Bagdad era precisamente la suya. Dio gracias a los policías y a Dios misericordioso. Y viajó de vuelta a su casa de Bagdad. Allí encontró el tesoro, en su propia casa.

sábado, 15 de abril de 2017

La paloma real



Nasrudin llegó a ser primer ministro del rey. En cierta ocasión, mientras deambulaba por el palacio, vio por primera vez en su vida un halcón real.
Hasta entonces, Nasrudin jamás había visto semejante clase de paloma. De modo que tomó unas tijeras y cortó con ellas las garras, las alas y el pico del halcón.
«Ahora pareces un pájaro como es debido», dijo. «Tu cuidador te ha tenido muy descuidado».

jueves, 13 de abril de 2017

Buscando la llave

Muy tarde por la noche Nasrudin se encuentra dando vueltas alrededor de una farola, mirando hacia abajo.
Pasa por allí un vecino y le pregunta:
- ¿Qué estás haciendo Nasrudín, has perdido alguna cosa?
- Sí, estoy buscando mi llave, reponde Nasrudin.
El vecino se queda con él para ayudarle a buscar.
Después de un rato, pasa una vecina.
-¿Qué estáis haciendo? - les pregunta.
- Estamos buscando la llave de Nasrudín.
Ella también quiere ayudarlos y se pone a buscar.
Luego, otro vecino se une a ellos.
Juntos buscan y buscan y buscan.
Habiendo buscado durante un largo rato acaban por cansarse.
Un vecino pregunta:
- Nasrudín, hemos buscado tu llave durante mucho tiempo, ¿estás seguro de haberla perdido en este lugar?
- No, dice Nasrudín.
- ¿dónde la perdiste, pues?
- Allí, en mi casa.
- Entonces, ¿por qué la estamos buscando aquí?
- Pues porque aquí hay más luz y mi casa está muy oscura.

 (Cuentos de Nasrudin) Filosofía Sufi.

Aportado por Jorge F.